De cutreces y mediocridades (fíjense en el collage que encabeza este post, realizado por la que esto subscribe) está lleno el cine español. Se salvan muy pocos cineastas y todos sabemos sus nombres.

De cutreces y mediocridades (fíjense en el collage que encabeza este post, realizado por la que esto subscribe) está lleno el cine español. Se salvan muy pocos cineastas y todos sabemos sus nombres.
Imaginemos a un grupo de amigos (Vigalondo, Minchinela, Lardín y el Sr. Ausente) con algo de tiempo libre (poco) y muchas ganas de provocar y entretenerse teniendo como base el cine más desprejuiciado: unos, lo llaman cine basura; otros, trash; los menos, serie Z y los más, serie B. Su propuesta cinéfila, como mínimo, llama la atención.
Las referencias literarias (Philip K. Dick, Michio Kaku) y cinematográficas (Twin Peaks, Origen, Doce monos) han ido allanando el camino a la hierática distinción entre realidad y ficción, los límites han quedado difuminados y todo ello ha dejado abierta la puerta a la imaginación, incluso a que veamos con buenos ojos a la tan cacareada realidad aumentada: una realidad mixta que se deriva de la interacción entre elementos reales y virtuales, que admite la interacción y se visualiza en 3D.
La etapa mexicana de Buñuel dio mucho de sí, quienes conocen su trabajo lo saben. Bajo el título de El Ángel Exterminador (1962) se nos ofrece un drama surrealista que produce, ante todo, un proceso de extrañamiento in crescendo:
El sábado 20 de noviembre me desplacé a la Sala Berlanga, el antiguo Cine California de Madrid, para ver el documental sobre la vida, obra y milagros de un grande del cine de terror, Paul Naschy. El documental, bajo el sugerente título de “El hombre que vio llorar a Frankenstein”, va desgranando a lo largo de su metraje los avatares de Jacinto Molina a.k.a. Paul Naschy, el Lon Chaney español, desde la subjetiva atalaya de la admiración, que ensalza a la persona y el personaje y deja las críticas y polémicas para otros.
Hoy Domingo de remember es igual a Gerardo Olivares. ¿La excusa? Una casi perfecta: el próximo 26 de noviembre llega a las salas patrias su nuevo trabajo, Entrelobos, una historia basada en un hecho real capaz de hacer tambalear nuestras hieráticas maneras y congelados sentimientos. Así las cosas, recojo aquí la entrevista que le hice el 27 de diciembre de 2007 para Autozine, por si, como espectadores, quieren conocer un poco más a quien está detrás de la cámara.
Todo un año para intentar olvidar lo que hizo, 365 días para un sentimiento de culpa que se expande por su mente y su cuerpo como células malignas de un cáncer en expansión; que a nosotros, los espectadores, nos cubre de inquietud y nos hace sufrir junto a su protagonista, a través de un tiempo ficcional que vivimos con la misma intensidad que si fuera real. Hablamos de "El maquinista" (2003), de Brad Anderson.
¿Cómo debería haber sido el final de Lost? Con “otro final es posible” no me refiero a los títulos de crédito, sino al final de las películas y series que sus autores tan pacientemente elaboran y nosotros, como futuros espectadores, impacientemente esperamos.
Taller sobre nueva ficción televisiva con Jordi Costa al frente. Léase, hablamos sobre series. Como cada miércoles, hasta que llegue a su fin, les contaré aquí lo ocurrido allí, a modo de serial 2.0. Demos un paseo por los antecedentes de Lost y por los libros que recomienda Costa para no perderse en otras dimensiones, ni siquiera en ésta.
THE ROAD Dir: John Hillcoat Fecha de estreno: 05/02/2010 Imaginen un mundo postapocalíptico donde todo (o casi) ha desaparecido. No quedan plantas, tampoco animales. Todo es color gris ceniza (fotografía a cargo del fantástico Javier Aguirresarobe) y la esperanza de vida es la desesperanza. El objetivo, en un escenario similar, no es sino sobrevivir, cueste [...]