Estamos en 1937, el conflicto bélico entre China y Japón está en su máximo apogeo. Beijing y Shanghai ya han caído y las tropas japonesas se dirigen hacia la entonces capital China, Nanking. La masacre fue brutal, más de 300.000 muertos. No es baladí que tan dramático hecho histórico se conozca como la “violación de Nanking”.



