Canciones para un martes

Imagen que cojo prestada de otro blog, El Duende de la Radio

MUSIC TO MY EARS

INGENTING / Hallelujah

JULIAN PLENTI / Games for Days

GRIZZLY BEAR / While you wait for the others

HOT FUCK / Frenchy´s

THE RAVEONETTES / Breaking into cars

Espero que disfruten de estos temazos tanto como yo (no se pierdan, hagan click sobre las canciones).

De cine_Jarmusch en la filmo

La actriz Tilda Swinton en un fotograma de The limits of control

Señores, señoras, por si todavía no se han hecho eco de la noticia-notición, les diré que ayer mismo la Filmoteca Española (Madrid) regalaba una gran experiencia cinemato-fanática: Jim Jarmusch (autor de obras maestras como Dead man, Down by Law y Mistery Train, entre otras) presentaba su último trabajo, The limits of control (cuyo estreno oficial tendrá lugar el próximo 2 de octubre). Traca final para la retrospectiva que la Filmoteca ha dedicado al cineasta durante todo el mes de septiembre.

Intuimos que la presencia por estos lares de uno de los grandes del cine independiente americano se debe, sobre todo, a que Chema Prado, director de la Filmoteca Española, es un viejo amigo del director y, a la postre, asesor cultural del mencionado filme. Ni más, ni menos. Por lo tanto, desde aquí, gracias por regalos de semejante magnitud. Lástima que las entradas, pocas, viajaran hacia otras manos más raudas que las mías y, sobre todo, más previsoras.

Llegué a las puertas de la filmo a las 17 horas del Día D, dos horas y media antes de la proyección y 45 minutos después de que se abriera la veda (léase, la taquilla). Y nada. Nada de nada. Sold out. Lo sorprendente es que ante mis ojos y los de la propia taquillera permanecían los restos de una paella (bombona de gas, platos de plástico, arroz, vasos, etc), que entiendo había alimentando los buches de aquellos que llevaban haciendo cola desde bien tempranico. Imagino, pues, que tendrían su compensación. Enhorabuena a los premiados (esta semana no he envidiado la asistencia a otro evento más que a éste).

Recogí mi esperanza (se había caído al suelo) y me la llevé a tomar el último café de la tarde con parte de la family a la Plaza Santa Ana. Oh, sorpresa, adolescentes gritando y corriendo de un lado a otro del Hotel ME ubicado en dicho guiri-emplazamiento. Nos informamos. Es David Bisbal, marca española del mainstream sonoro y personaje incapaz de articular correctamente una palabra tras otra. Aunque, claro, es cantante y no orador, dirán algunos. La pena es que un semi-analfabeto sea un referente (modelo al que admirar y seguir) para jóvenes y no tan jóvenes. Gallardón le puso en su sitio (jajajajaja): salió a defender con su voz y sus saltitos la candidatura de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016.

Ayyyggggssshhhh… no sé qué coño hacen Jarmusch y Bisbal en una misma entrada, pero como ambos “desencuentros” ocurrieron el domingo, me permito el lujo. Bueno, volvamos al origen y a la cordura, es decir, a Jarmusch. Según afirma Cahiers du Cinéma (Jaime Pena), “Los límites del control nos devuelve, con su tono de comedia, al humor absurdo de inspiración beckettiana que era habitual en las primeras películas de su autor” y nos aleja, imagino yo, de dos de sus últimas incursiones cinematográficas (Ghost Dog y Broken Flowers) temerariamente cercanas al cine indie. Y digo “imagino” porque no he tenido la oportunidad de verla. En breve, les cuento mi opinión al respecto, además de puntuar la participación de Luis Tosar (actorazo!) en una de Jarmusch.

No se pierdan el tráiler:

Y pa´finiquitar, que ya se me está haciendo largo, dejo un sucedáneo a todos aquellos que, como yo, quisieron pero no pudieron compartir tiempo y espacio con el cineasta una tarde de domingo: “una ojeada al cuaderno de rodaje de ‘The limits of control’. Algunas de las referencias, fotografías, dibujos y notas de Eugenio Caballero, el diseñador de producción de la última película de Jim Jarmusch que se desarrolla entre Madrid, Almería y Sevilla”. Cortesía de El País.

Desigualdad salarial

Hoy salta a los medios la siguiente noticia: “Las mujeres ganaron un 25,6% menos que los hombres en 2007, según el INE” (Fuente: EFE). Menuda novedad eso de la desigualdad salarial por razones de sexo, dirán algunos… Pues, bien, no por repetida la lección ha sido aprendida (homenaje a Gloria Fuertes, jajajajaja). Seguimos como antaño, es decir, mal.

Aprovecho que la ocasión la pintan calva para colgar en éste mi (su) blog, el siguiente vídeo (Batgirl en plena lucha por la igualdad de derechos de las mujeres en el trabajo). Cachondo y reivindicativo. Lo vi hace un par de días en otro blog, Reinohueco, y ahora lo hago mío:

Crónica blanca y Sánchez Dragó

Crónica blanca
Comentarles que por fin conseguí ver en vivo y en directo el trabajo de Llorenç Barber, el maestro campanero de origen valenciano. El teatro de La Abadía abrió sus puertas durante La noche en blanco para ofrecer un gran, aunque minimal, espectáculo. Apenas 10 campanas (no, no imaginen campanas tipo iglesia) suspendidas del techo con la ayuda de cuerdas, separadas las unas de las otras, se muestran en primer plano. Justo detrás, a una distancia prudente, lo que asemeja ser una estantería guarda-campanas.

Durante unos veinte minutos, aproximadamente, todo se muestra como un juego de luces y sombras de campanas y cuerdas que se proyectan en las paredes del teatro. No hay estridencias, sólo energía y repiqueteo de campanas. A veces, unos platillos rozan el suelo de la mano del maestro; otras, las campanas sobrevuelan las cabezas de las primeras filas del teatro. El aire, todo el espacio allí “enmarcado”, parece fluir en modo budista.

Sólo unos ignorantes que se creen, como Sánchez Dragó (vean su recién estrenado programa, Dragolandia, si aún lo dudan), los más listos de la tribu, comentan entre risas que ellos podrían haber hecho lo mismo en su casa, que “vaya tomadura de pelo”…

El arte, ese gran desconocido, provoca con mayor frecuencia de la deseada este tipo de reacciones. Mi cautela y mi ignorancia respecto al arte, por qué no decirlo, me lleva a poder afirmar que algo me gusta o no, pero me resulta imposible atestiguar si algo es bueno o malo. No soy experta en la materia. Sólo una gran aficionada. Muchos deberían asumir esto.

Sánchez Dragó y su Dragolandia
¿Qué les puedo decir? Me encantó ver a Mercedes Milá (icono de la televisión “basura” y poco santa de mi devoción, la verdad) vapulear con razones, más que con verbo, al gallito más listo de la corrala o eso cree él: Sánchez Dragó.

Ella fue la primera invitada en su, como comentaba, recién estrenado programa, Dragolandia (el ego de este buen hombre es cada día más inconmensurable). Un programa que arremetió durante sus primeros cinco minutos de vida contra la televisión como opio del pueblo y herramienta generadora de incultura (cosa con la que no estoy de acuerdo, la televisión en sí misma no es más que un medio a través del cual se comunica algo. De nosotros depende qué se comunique). Pues bien, dicho lo cual, ¿no es incoherente invitar a la Milá? Pues así lo vio ella e incluso afirmó que si lo llega a saber no acepta la invitación. ¡Con dos cojones! Me levanté del sofá y aplaudí enérgicamente a una mujer capaz de decir algo así.

Dragó perdía fuelle y razones por momentos, y su hija (sí, su hija forma parte del equipo, aunque no sepamos todavía el por qué de su presencia, salvo si es debida a su relación paterno-filial), llamándole constantemente “padre” le hizo flaco favor durante las pocas veces que intervino. En fin, un disparate que espero retiren de la parrilla televisiva de Telemadrid lo antes posible.

Como saben,
Dragó no tiene abuela, sólo dos gatos, a los que dice admirar, y a los que ilógicamente encierra durante la emisión de su programa bajo la mesa que le sirve de atrezo como si fueran monos de feria. Huy, me acabo de perder, no entiendo nada. Igual soy uno de esos ciudad-asnos a los que alude el “sabio”.

La noche en blanco

Entre la multitud de posibilidades que ofrece La noche en blanco (para los despistados, mañana 19 de septiembre), hay una que me llama especialmente la atención. Tiramos de lo personal: siempre he querido disfrutar en directo del trabajo de Llorenç Barber (Valencia, 1948), un veterano dentro del mundo de la música menos convencional, y nunca lo he conseguido (y eso que estuvo en La Casa Encendida el año pasado, si no recuerdo mal). Veremos si en esta ocasión, es posible.

Lugar: Teatro de La Abadía. C/ Fernández de los Ríos, 42.

Duración aproximada:
25 min.

Fecha y horas:
19 de septiembre

21:00, 21:45, 22:30, 23:15 y 24:00
Entrada libre (hasta completar aforo)

Sinopsis (Fuente: Teatro de La Abadía)

Colgadas de la cúpula de nuestro teatro, una serie de campanas se balanceará por encima del público, casi a ras de sus cabezas. Así, no sólo se hará sensible el efecto Doppler; veremos que, además, el peligro del título es absolutamente real.

Por cuarta vez, La Abadía acoge en La Noche en Blanco un concierto peculiar, con marcados tintes teatrales. Llorenç Barber, maestro campanero e investigador en el terreno de las músicas diferentes, será quien mueva los hilos.

El término “danger music” fue acuñado por Dick Higgins, artista del movimiento Fluxus, con quien Barber tuvo amistad. En este caso no se trata tanto del significado original -una sonoridad que traspasa el límite de lo soportable-, sino más bien de la inquietante sensación que producen los instrumentos al invadir el espacio del espectador.

AQUÍ LES DEJO UN EJEMPLO DEL TRABAJO DE BARBER. El blanco y negro lo embellece más, si cabe.

Tuvo lugar en Liverpool en abril de 2007.

Kapuściński

Foto: Carles Ribas
“Lo más frecuente era que grupos, clanes o pueblos poco numerosos viviesen aislados, perdidos y diseminados por el vasto y hostil territorio, y moralmente amenazados por la malaria, la sequía, el calor y el hambre.

Por otra parte, el vivir y desplazarse en grupos pequeños les permitía huir de los lugares expuestos a algún peligro, como por ejemplo las zonas de sequía o de epidemia, y así sobrevivir. Estos pueblos aplicaban la misma táctica que tiempo ha había empleado en los campos de batalla la caballería ligera. Sus principios básicos eran: moverse deprisa, evitar confrontaciones directas, rehuir el mal y engañarlo con astucia. Todo eso hizo del africano un hombre en constante peregrinaje. Incluso aquel que llevaba una vida sedentaria, que vivía en un poblado, también lo era, pues, de vez en cuando, también peregrinaba su poblado entero: ya porque se había acabado el agua, ya porque la tierra había dejado de dar frutos, ya porque se había declarado una epidemia; así que: en camino, en busca de la salvación y con la esperanza de un futuro mejor. Sólo la vida en las ciudades dotó a esta existencia de una mayor estabilidad.”

Fuente: Ébano, de Ryszard Kapuściński. Editorial Anagrama, 2000.

Aleccionada por una buena amiga, cojo prestado el mencionado libro (Ébano ) del Bibliometro de Madrid y me encamino por lecciones de vida trufadas de Historia, fronteras y periodismo de campo que su propio autor (ya fallecido) denominaba “pequeñas gotas que explican el universo”. Me quedan todavía muchas páginas por delante. Iré contando qué me encuentro en ellas. Hoy me ha sorprendido el párrafo anterior, que habla sobre África, pero se me antoja universal y motor de vida.

Calentando motores

Me entero por Pasión por el cine de que las dos monadas que aparecen en la fotico, Drew Barrymore (la sempiterna niña gritona de E.T.) y Ellen Page (la adolescente embarazada de Juno), serán portada (beso incluido) el próximo mes en la edición norteamericana de Marie Claire.

“Tras múltiples especulaciones sobre la orientación sexual de ambas actrices, que son muy amigas en la vida real, tanto Drew como Ellen han decidido posar para las cámaras de la revista con un beso en la boca”, afirman desde Pasión por el cine… ¿No será, más bien, que ese beso se traduce en golpe de efecto publicitario (del que yo no soy más que una víctima) a nivel planetario que le viene estupendamente a Whip It, la ópera prima como directora de la Barrymore?

Whip It es una comedia basada en la novela Derby Girl de Shauna Cross en la que el Roller Derby es el eje sobre el que nuestras protagonistas giran (sobre patines). ¿Qué les puedo decir? Me da una pereza horrible esta peli (en la que también patina que patina Juliette Lewis!!!!), se me hace cuesta arriba prestarle un mínimo de atención… Pero se la he prestado gracias a su ya mencionado golpe de efecto. Y es que no hay mejor herramienta publicitaria que el “escándalo”.

Si quieren ver un adelanto del reportaje fotográfico (muy naïve, pero en el que ambas actrices aparecen bellísimas), hagan click aquí.

Si les apetece ver el tráiler del típico producto resultante del american way of life (que ya son ganas), aquí se lo dejo.

Por si no lo intuían a estas alturas del panorama (tambien conocida como “entrada”), Whip It se estrena en octubre en Estados Unidos. En España, ya veremos cuándo. Pero ésta es una de esas ocasiones en la que el tan habitual handicap patrio me la trae al pairo. Ya me entienden…