Arrabal me lo recuerda

Hace unos días le propuse una entrevista, vía e-mail, a mi sujeto de devoción (no mariana), Fernando Arrabal. Me responde extensamente bajo el influjo de Proust y el movimiento Pánico.

Sus respuestas me abren lo ojos, los oídos y cada poro de mi piel. No sigo su trabajo (lástima), pero sí a su persona.

Jugar con la vida (sin morir en el intento) es divertido y exprime la naranja jugosa del árbol (de la vida). Hay más naranjas y más árboles, ¿hay más Arrabales juguetones? Me temo que no, pero deja escuela y palabras que perfilan ríos de tinta todavía por explorar. Sigue con sus obsesiones de hace años (censura, patria, Franco, teatro, la borrachera patafísica…) y yo con las mías.

“Ni quito ni pongo rey, sino que me sirvo a mí que soy mi señor”. Sancho dixit y Arrabal me lo recuerda.

Imagen: Chumy Chúmez.