Cine español / Tiempo de reflexión en formato collage

collage cine español

De cutreces y mediocridades (fíjense en el collage que encabeza este post, realizado por la que esto subscribe) está lleno el cine español. Se salvan muy pocos cineastas y todos sabemos sus nombres.

Salvo de la hoguera a Los otros del cine español (reportaje propio para Calle20). En esta redención, son todos los que están, pero no están todos los que son: hablamos de noviembre de 2008. Aunque poco ha cambiado el panorama patrio y los protagonistas de antaño permanecen hoy en lo más alto del escalafón cinematográfico, si hablamos de calidad y caminos altermativos.

SOBRE EL COLLAGE
Careto: ilustración de Daniel Clowes, recortada de la entrevista de Juan P. Holguera publicada en Calle20 (Febrero 2011).
Brazos + megáfono: recortado del reportaje Canciones para encender el alma, de Patricia Godes en Calle20 (Febrero 2011).
Texto: Borja Cobeaga en Sonrisas y lágrimas del cine español, reportaje de Nani F. Cores para Calle20 (Febrero 2011).

Daniel Clowes, vía Borja Cobeaga, afirma: “Habría que contratar a Don Draper para mejorar la imagen del cine español”.

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Domingo de remember_Los otros del cine español

LOS OTROS DEL CINE ESPAÑOL

Seis nuevos realizadores abiertos a lo imprevisto

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Hoy, en Domingo de remember, le toca el turno a Los otros del cine español, un reportaje que publiqué en la revista Calle20, en noviembre de 2008 (recuerden esta fecha cuando estén leyendo el reportaje, si no quieren perderse). ¿Por qué hoy? Porque quiero que sirva de contraplano a la entrega de los Premios Goya que tendrá lugar esta misma noche.  Por supuesto, no están todos los que son, (faltarían, por ejemplo, Albert Serra, Chapero-Jackson y Antoni Pinent, entre muchos otros), pero sí son todos los que están. Aquí lo dejo…

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Nos les quita el sueño ocupar los espacios de más riesgo de la cinematografía o el vídeo: están abiertos a lo imprevisto, mezclan realidad y ficción, ponen en solfa los cánones de la producción, no se amilanan ante los soportes o los formatos, defienden puntos de vista atrevidos y valientes… Son seis realizadores del otro cine español, el que no llega a las grandes salas.

No son borreguitos que siguen la misma estela o al mismo pastor. Pertenecen a una generación que se mueve libidinosamente en torno a la treintena y comparten códigos, pero también utilizan nuevos lenguajes y se muestran reflexivos y dispares en sus formas estéticas y temáticas. Son seis realizadores-directores que, como dice uno de ellos, están abiertos a lo imprevisto. Con vosotros, el otro cine español:

Isaki Lacuesta

María Cañas

Óscar Pérez

Virginia García del Pino

Lluís Escartín

Jorge Tur Moltó

Ya no hablamos de francotiradores, como lo fueron en su día Joaquim Jordá, Iván Zulueta, Víctor Erice o Pere Portabella, ni tampoco del dualismo que enfrenta con cierto ánimo revanchista y trasnochado a Barcelona y Madrid. Los otros realizadores producen al margen: no necesitan de una gran infraestructura, ni de una macroindustria detrás. Lo importante son las ideas y la intención de hablar y contar con un lenguaje nuevo.

La otredad cinematográfica de la nueva generación «juega en diferentes órdenes: el de la narración, el de la referencialidad y el de la experimentación», explica Josetxo Cerdán, coordinador del prestigioso Máster en Documental Creativo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Los otros realizadores no se dejan constreñir por los géneros, «ya no sirve hablar de ficción y documental».

El otro cine español es básicamente inclasificable e indomable, se muestra comprometido socialmente sin caer en el melodrama, es intelectual aunque no pedante y heterodoxamente lúcido y reflexivo. También hace gala del reciclaje visual y la experimentación: se presenta en forma de corto o mediometraje y utiliza formatos dispares (16 mm, Súper 8, Mini-DV, HD o 35 mm). Hablamos de los raritos de la clase, realizadores con formas disímiles de expresarse y a los que el concepto del cine se les queda pequeño. Casualidad o no, todos ellos viven y trabajan en Barcelona (excepto María Cañas, entre esta ciudad y Sevilla). Quizá sea el efecto llamada de la Pompeu Fabra, la Escola Superior de Cinema i Audiovisual de Catalunya y la UAB.  Las salas comerciales hacen todavía oídos sordos a sus obras. La heterogeneidad en la oferta no entra en sus cábalas, no es rentable. La única opción por ahora es el off: festivales, salas alternativas, museos, galerías de arte y, por supuesto, Internet.  

Pinchen aquí para ver el resto del reportaje (páginas 28-33) con declaraciones de cada uno de los cineastas mencionados.

Ver sólo el artículo en formato revista.

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