Tiempo de reflexión_las gallinas que entran por las gallinas que salen

BIGELOW CELEBRA SU PARTICULAR 8 DE MARZO, DÍA DE LA MUJER

Kathryn Bigelow (California, 1951) se convierte en la primera mujer en recibir el Oscar a la Mejor Dirección por su largometraje En tierra hostil. Sólo cuando cosas así dejen de ser noticia, habremos triunfado, señoras.

También se ha llevado el Oscar a la Mejor Película y cuatro estatuillas doradas más: Edición, Guión Original, Edición de Sonido y Mezcla de Sonido.

Respecto a los Oscar, les comentaré sólo un par de cosas que me han tocado la fibra sensible.

Según mi criterio, por supuesto, Avatar ha ganado sólo aquellos premios que merecía ganar: dirección de arte, fotografía y efectos visuales [para aquellos que quieran hacer leña del árbol caído, les diré que -para más inri- Bigelow es la ex de James Cameron].

Por otra parte, me parecen desconcertantes dos de los premios entregados:

1// Haneke y La cinta blanca debieron llevarse el Premio a Mejor Película Extranjera (en su defecto, Un profeta de Jacques Audiard) y no El secreto de sus ojos de Campanella, destacable, pero no vencedora.

2// Se me escapa, por surrealista, que alguien tan poco dotada para la interpretación como Sandra Bullock reciba el Premio a Mejor Actriz Principal y se imponga a Hellen Mirren (The Last Station) o Gabourey Sidibe (Precious).

Pueden leer una crónica de los Oscar y el listado completo de los premiados aquí.

PRESCRIPTORES, BLOGS Y ANUNCIANTES

Ayer tuvo lugar un fenómeno paranormal en mi blog. El número de visitas se incrementó inesperada y exageradamente. La respuesta la tiene el propio protagonista del post publicado, El Hortelano, quien decidió darle cierta promo a través del mail y las redes sociales a su alcance.

Para mí, El Hortelano, en este caso, se convirtió en un prescriptor, es decir, en una persona cuya influencia y calidad de experto en la materia dio repercusión (venta) a mi blog allí adonde yo, por mis propios medios, no llegaba.

Éste no es más que un buen ejemplo de por qué las marcas deberían integrar más fervientemente en sus campañas de publicidad otros canales distintos a los habituales (prensa, radio, televisión): Internet y su periodismo 2.0, sus bloggersreferencia (especializados) y redes sociales varias. Las marcas conseguirán llegar más y mejor; nosotros, los bloggers, periodistas digitales, prescriptores y usuarios de redes sociales, cobrar por el trabajo que (les) hacemos.

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Como diría José Mota, las gallinas que entran por las gallinas que salen.

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Otra CRÍTICA es posible_La cinta blanca

LA CINTA BLANCA

Dir.: Michael Haneke
Fecha de estreno: 15/01/10

“El blanco es, como todos sabéis, el color de la inocencia”

En estos términos se expresa uno de los protagonistas del último trabajo del cineasta austriaco, el padre de unos niños a los que, como castigo, les obliga a llevar una cinta blanca -de ahí el título del filme- atada a su brazo para que, de este modo, recuerden que se han desviado del camino recto y son, por ende, impuros. Algo que podríamos concebir como una suerte de estrella amarilla que, posteriormente, marcaría a los judíos a modo de antisemitismo por parte del nazismo y de cuyos orígenes, entre otras cosas, nos habla Haneke.

Ubicada a principios de siglo -previa a la Primera Guerra Mundial-, en una pequeña comunidad rural del norte de Alemania, opresiva en su educación -religiosa y formal- y de una rigidez moral extrema, la historia hanekiana va desgranándose con la ayuda de un narrador, el profesor del pueblo, y sus recuerdos, a modo de flashback. Poco complaciente y muy desoladora respecto a la condición humana, La cinta blanca es el inequívoco retrato de un existencialismo escéptico, un despertar de la inocencia y una inmersión sin lubricante en un mundo cruel y déspota, el nuestro, en el que no queda nadie virgen y, mucho menos, sano. Es, sin duda, el nítido reflejo del abuso de los poderosos frente a los débiles, la importancia y prevalencia de las apariencias frente a la dura realidad. Así las cosas, el blanco y negro de la pantalla se diluye en un gris moral, donde todo comportamiento está lleno de matices e interesada flexibilidad ante lo convencionalmente establecido como correcto. El doctor, por ejemplo, es todo un referente de la comunidad; sin embargo, de puertas para adentro, es sádico y cruel con su amante, tanto como con su hija, de la que abusa en clara sustitución de una madre extinta a la que imaginamos tampoco respetaba.

Ha apuntado el propio Haneke que La cinta blanca es el retrato de la infancia que tuvieron aquellos que tiempo después se convertirían en los artífices de la ascensión del nacionalsocialismo -un nazismo que ni siquiera menciona explícitamente-, pero no sólo eso. Tal y como afirma el cineasta, “sería una interpretación demasiado fácil al transcurrir la historia en Alemania, sino (que nos habla en general) del modelo y del problema universal del ideal pervertido”. La cinta blanca parece querer advertirnos de que, tal y como afirmaba el filósofo y psicoanalista Slavoj Žižek en Lacrimae Rerum, “detrás de todo orden legal se oculta siempre el horror de algún crimen inconfesable”. Destacar, por lo tanto, que en el filme no existe una violencia meramente física -muertes, violencia de género, violación de la inocencia-, que también, sino más bien psicológica, marca inequívoca de la casa Haneke. Recuerden, si no, Caché o La pianista, películas donde la elipsis ha desaparecido y el envite hacia el espectador es frontal; un espectador que irrefrenablemente, ante algunas imágenes, siente nauseas. Haneke, no obstante, deja puertas sin cerrar para que, digámoslo así, entre la reflexión acerca de lo que entendemos por violencia, cuáles son sus orígenes y consecuencias. “El arte –afirma el autor- debe hacer preguntas y no avanzar respuestas que siempre parecen sospechosas, incluso peligrosas”.

A estas alturas del panorama, se preguntarán por qué Haneke ha elegido el blanco y negro y el tiempo pausado en un contexto cinematográfico donde prima el color, el espectáculo de las tres dimensiones, la urgencia del dinamismo… Bien, entendamos pues el blanco y negro como reflejo psicológico de una época –gris- a la que alude, pero también como el deseo consciente de un cineasta que quiere alejarnos del sensacionalismo mediático contemporáneo ante el que, por sobreexposición, ya estamos inmunizados y despertar así nuestras aletargadas conciencias.

El resultado no ha podido ser mejor. Ganadora de la Palma de Oro en la última edición del festival de Cannes y del Premio a la Mejor Película Europea, La cinta blanca ha sido galardonada, asimismo, con el Premio Fipresci de la crítica y el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa en la 67 edición de los premios que otorga la Asociación de Periodistas Extranjeros de Hollywood, además de haber sido seleccionada para representar a Alemania en los Oscar a la mejor película de habla no inglesa (favorita en todas las quinielas). Sin duda, estamos ante la obra maestra de Haneke, la que le otorga indefectiblemente un sillón entre los grandes de la Historia del cine.

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MÁS INFO

Estreno: 15.01.2010

Nacionalidad: Alemania, Austria, Francia, Italia

Género: Drama

Reparto: Enno Trebs, Theo Trebs, Rainer Bock, Susanne Lothar, Roxane Duran, Miljan Chatelain, Eddy Grahl, Branko Samarovski, Birgit Minichmayr, Sebastian Hülk, Kai Malina, Kristina Kneppek, Stephanie Amarell, Bianca Mey, Aaron Denkel, Mika Ahrens…

Guión: Michael Haneke

Fotografía: Christian Berger, Aac

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www.golem.es/lacintablanca

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De cine_Home, ¿dulce hogar?

HOME, ¿DULCE HOGAR?

Directora_Ursula Meier
Fecha de estreno_30/10/2009

Normalmente, la felicidad pende de un hilo muy frágil, de una casualidad desafortunada, de un encuentro o un quiebro de la vida insospechado (llámenlo crisis económica, si quieren). Nadie está a salvo de ello, ni siquiera aquellos que en su huida hacia delante hacen de su capa un sayo y crean su propio universo. La sociedad, señores, extiende sus tentáculos hasta límites insospechados y les encontrará allá donde estén. Así las cosas, la cineasta franco-suiza Ursula Meier (Besançon, Francia, 1971) nos presenta su primer trabajo de ficción (previamente hubo buenos documentales y mejores cortos), Home, ¿dulce hogar?, la historia de una peculiar familia que vive feliz y en armonía en su casita de campo, aislada del mundanal ruido de la ciudad. Su único vecino es una autopista abandonada que utilizan a su antojo, bien como lugar de juego, bien como trastero. Hasta que la autopista se abre al tráfico y su remanso de paz se convierte en incesante trasiego de coches y ruido de claxon (metáfora de la sociedad de la que huyeron).

La felicidad endogámica y excluyente que la familia había creado se convierte bajo estas nuevas circunstancias en cóctel molotov y germen de patologías (previamente latentes) cuando la sociedad (suciedad) les invade y son incapaces de adaptarse y aceptarlo. Tal y como lo percibe la propia Meier entre ellos (madre, padre y tres hijos) hay como un pacto tácito en la obstinación en querer seguir viviendo en esa casa, una voluntad casi inconsciente de conservar un hogar ‘ideal’, de aferrarse a un mundo de armonía familiar… Ese repliegue y esa creciente fusión dan lugar a extraños momentos de felicidad, gracias a los cuales la familia encuentra la fuerza para enfrentarse a ese mundo hostil que es la autopista. Pero a fuerza de obstinación, ya no se sabe quién representa el mayor peligro, si la autopista o la familia.

Home, ¿dulce hogar? tiene a Isabelle Huppert, la actriz que todos recordarán por su intenso papel en La pianista de Michael Haneke (aunque debería ser recordada por su presencia, habitual, en las películas de Claude Chabrol) y a Olivier Gourmet (Premio al Mejor Actor en el Festival de Cine de Cannes 2002 por su papel en El Hijo de Jean-Pierre y Luc Dardenne) como destacadas cabezas de reparto. Sin desperdicio alguno en las interpretaciones del resto de los actores. Todos y cada uno de ellos merece nuestra atención. El film de Meier ha resultado ser toda una sorpresa. No en vano, recuerda al Polanski primigenio. Home, ¿dulce hogar? resulta original y perfecta. Agridulce.

Género: Drama

Reparto: Isabelle Huppert, Olivier Gourmet, Adélaïde Leroux, Madeleine Budd, Kacey Mottet Klein

Guión: Ursula Meier, Antoine Jaccoud, Raphaëlle Valbrune, Gilles Taurand, Olivier Lorelle, Alice Winocour Director de fotografía: Agnés Godard, A.F.C.

Más info_

http://home-lefilm.com/site/
www.piramide-films.com/home.html

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