De cine_La pasión de Juana de Arco

Me levanto (tarde) y no hay trabajo urgente. Ayer aceleré todo lo que pude con lo “obligatorio”, que es también un placer.

Así pues, sin prisas por delante, me dispongo a hablarles de una película ya clásica, “La pasión de Juana de Arco” (1928) de Carl Theodor Dreyer (1889-1968). Sorprendentemente, el cineasta y guionista danés realizó tan gran trabajo por encargo de la Société Genérale des Films. ¿Por encargo? Sin embargo, el resultado final es de una gran belleza plástica, tanto que es considerada una de las obras maestras del séptimo arte. Se la recomiendo fervientemente.

La encontré en el emule (todo hay que decirlo) y en muy buenas condiciones (impresionante la banda sonora de Richard Einhorn). Se trata de una película muda (por lo tanto, bandas sonoras cambiantes en función de la edición), en blanco y negro, bajo el influjo del expresionismo y la alquimia sucesiva de primeros planos que retratan el sufrimiento de la joven Juana (interpretada por una actriz con pinta de bollera y guapísima, Renée Falconetti) condenada y ejecutada allá por 1431 (no me reprochen que les desvele el final, ya que es de sobra conocido). Es más, como todos saben, Juana de Arco murió por Dios y por Francia, por lo que en pleno siglo XX fue canonizada.

En su trayectoria como realizador, fue antes “El amo de la casa”; luego vendrían “Vampyr”, “Dies Irae”, “Ordet” y “Gertrud”, entre muchas otras de visionado obligatorio. Son de las que dejan huella (tensan el corazón) e imágenes indelebles en nuestra frágil memoria, pero también de las que impregnan el trabajo de muchos otros, dignos sucesores como Ingmar Bergman (considerado aburrido por algunos y, en ocasiones, protegidos por el manto de lo innegable).

DATO CURIOSO sobre “La pasión de Juana de Arco”: “Durante décadas se pensó que la película original había desaparecido en un incendio, pero en 1981 fue encontrada, milagrosamente, en una institución mental noruega.”

P.D.: por cierto, la banda sonora de este vídeo no es la mencionada más arriba, pero si algún sabio meló(n)mano me lo supiera decir, sería estupendo.