Domingo de remember_Nacho Vigalondo en Playboy

Imagen: @ Óscar L. Tejeda

Ya saben, Domingo de remember. Recupero aquí una entrevista de lo más amigable que le hice en 2008 a Nacho Vigalondo para la revista Playboy a raíz del estreno de su primer largometraje, Los cronocrímenes.

No sé si fue más divertida la entrevista en el Pepe Botella o la sesión de fotos en el estudio improvisado de la calle Galileo. La cuestión es que me llevé muy buen rollo del encuentro. Óscar también. Sigue leyendo

Domingo de remember_Montxo Armendáriz

ENTREVISTA A MONTXO ARMENDÁRIZ

Estamos en Domingo de remember, por lo tanto, toca retrospectiva laboral. Léase, recuperar alguna entrevista de las que hice en un pasado no muy remoto y colgarla de una percha informativa de actualidad. Esta vez, Montxo Armendáriz es protagonista.

La excusa: El cineasta navarro recibirá el Premio “Ciudad de Huesca” 2010 en la 38ª edición del Festival Internacional de la capital oscense, que se celebrará del 4 al 12 de junio, en tributo a una obra fílmica que aborda la realidad social desde su personal punto de vista con una absoluta libertad creativa.

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ENTREVISTA realizada el 17 de abril de 2007

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Parte del equipo de Autozine (revista digital dedicada al cine, ya desaparecida), cámara, fotógrafo y yo, nos dirigimos a la oficina que Oria Films tiene en la Gran Vía de Madrid. Es un día excesivamente lluvioso y llegamos empapados a nuestra cita con Montxo Armendáriz (Olleta, Navarra, 1949).

Pero pasemos, sin más dilación ni embrollo, a presentar a uno de los cineastas más marcadamente comprometidos con la realidad que nos circunda. Lo importante de su cine no es la fotografía, los actores, la post-producción, ni siquiera la taquilla, como el propio Armendáriz recalca en repetidas ocasiones a lo largo de la entrevista: “me interesan las historias que hablan de la condición humana, de gente sencilla, gente en la que me puedo reconocer o identificar y, en ese sentido, son historias que encuentro generalmente a mi alrededor, bien de gente conocida o bien de gente que haya podido conocer a esa otra gente, que hablan fundamentalmente de lo que nos interesa a la mayoría: por qué te ilusionas, por qué vives, por qué lloras, cuáles son las aspiraciones que tienes…”. Sin lugar a dudas, cuando vemos una de sus películas, nos enfrentamos a historias que recogen nuestra cotidianeidad y nos empujan a enfrentarnos cara a cara con ella. Con esto no queremos decir que el resto de aspectos no destaque, no se cuide o no se tengan en cuenta, sino que no son precisamente el foco de atención de su director y, por lo tanto, no debería serlo de su público. Su cine no es de palomitas, sino de sentimientos e ideas.

Nos preguntamos qué le motiva a ponerse detrás de una cámara y la respuesta es clara y rotunda: “Las historias surgen de muy diferentes procedencias. Algunas veces te las cuenta un amigo, otras te las encuentras (como la de ‘Tasio’ o los personajes de ‘Las cartas de Alou’), otras son vivencias personales (como ‘27 horas’ o ‘Secretos del corazón’)… El origen de las historias es distinto pero, fundamentalmente, lo que me atrapa de todas ellas es el hecho de que haya una historia donde las personas se enfrentan al medio y tratan de buscar unas mejores condiciones de vida”.

Armendáriz es un cineasta de orígenes atípicos (fue profesor de electrónica en el Politécnico de la Rentería y en el Politécnico de Pamplona), pero como todo gran cineasta, su gran afición siempre fue el cine. De hecho, mientras el mundo de la electrónica le daba de comer y pagaba sus gastos, el mundo del cine empezó a emerger paulatina y potencialmente. Así nos lo cuenta el propio implicado: “Siempre quise estudiar cine, pero mi familia (mi padre era obrero) no tenía medios suficientes para que me pudiera desplazar a Madrid y estudiar cine. Me convencieron, con bastante buen criterio, de que estudiara algo rentable y, por supuesto, consideraban que el cine no lo era. Así pues, me dediqué a la electrónica. A partir de ahí estuve durante algunos años trabajando en dicho campo. Sobre todo, dando clases. Pero el cine siempre había estado ahí como algo pendiente, era algo que me gustaba y a lo que quería dedicar mi tiempo y esfuerzo. Entre familiares y amigos formamos una cooperativa en el barrio, el barrio de la Chantrea, donde teníamos un cine club y hacíamos nuestros pinitos en Súper 8. Al final, pusimos un poco de dinero entre todos y pudimos hacer nuestro primer corto en 35 mm, ‘La danza de lo gracioso’. Afortunadamente, pudimos amortizarlo, y no sólo sacamos dinero, sino que nos corrimos una juerga y hasta sobró algo para poder producir el siguiente corto y, así sucesivamente, hasta que llegó mi primer largometraje, ‘Tasio’.”

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VER VÍDEO Tasio

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Es posible que unos orígenes humildes hayan desarrollado en Armendáriz un interés especial por reflejar en sus películas la realidad de la gente sencilla, de los obreros y los trabajadores. Quién sabe. Según nos comenta el propio director, le influyó sobremanera el neorrealismo italiano y es un tipo de cine con el que se identifica: “Fundamentalmente me ha influido el neorrealismo, aunque más el de Rossellini o el de Vittorio de Sica que el de Pasolini”.  Pero, si hablamos de directores contemporáneos, aparecen nombres como Cassavetes, Ken Loach, Stephen Frears o los hermanos Dardene.

Nos preguntamos si siempre fue así, si desde sus inicios tuvo interés por este tipo de temática social, casi ideológica, y si esa preocupación se vio reflejada en sus primeras incursiones cinematográficas. Su respuesta nos saca de toda duda acerca de su coherencia cinematográfica y narrativa: “Mis dos primeros cortos, que eran de ficción, tratan, fundamentalmente, el tema de la incomunicación y el de la manipulación. Tras estos dos cortos, hice otros dos que eran documentales: uno era sobre la ribera de Navarra, ‘Ikuska 11’, un trabajo para Caja Laboral; el otro, era ‘Carboneros de Navarra’, para la Institución Príncipe de Viana. En este último documental tuve la fortuna de conocer al verdadero Tasio, Anastasio Ochoa, un carbonero cuya filosofía sobre la vida me pareció distinta, original, especial… Entre nosotros nació la amistad y de las conversaciones con él surgió el largometraje de ‘Tasio’.”

Imaginamos que pasar del corto al largo tuvo que ser duro, sobre todo por el tema de la financiación y tratándose de un tema tan poco comercial como el que trata ‘Tasio’ (la vida de un carbonero). Tal y como afirma Armendáriz, “había rodado ya cuatro cortometrajes y llega un momento en el que te planteas por qué no aventurarte a escribir el guión de un largo. La historia de Tasio me interesaba, sobre todo porque era la historia de un hombre humilde, de un hombre que tenía su propia filosofía y entendimiento de la vida. Un hombre que pensaba que no tenía que trabajar para otros, que la naturaleza te da todo lo necesario para vivir… Me pareció uno de esos héroes anónimos que no aparecen en las páginas de los periódicos, pero que realmente son capaces de hacer lo que han querido, deseado o pensado durante toda su vida. Fue entonces cuando me decidí a escribir el guión para un largometraje y empecé a buscar financiación. En aquel momento, estaba dando clases en el Politécnico de Pamplona, pedí una excedencia y, después de un año de buscar productor, conocí a Elías Querejeta, le interesó el proyecto, empezamos a prepararlo e hicimos la película”.

Le preguntamos por los aspectos técnicos y Armendáriz reconoce: “Difícil, para mí, fue casi todo. Yo no había trabajado nunca profesionalmente, lo único que había hecho eran los cortometrajes y en un ambiente de familiaridad, de amigos… Lo más novedoso, lo más complicado fue adaptarme a un equipo de trabajo, de producción, de dirección, de fotografía… Pero conté con un equipo maravilloso y muy profesional, que me echó una mano y me ayudó en todo lo que yo no controlaba. ‘Tasio’ supuso un gran aprendizaje para mí y logró ser la escuela de cine que yo no había tenido”.

A partir de aquí, su filmografía fue creciendo con el tiempo. A ‘Tasio’ le siguieron ‘27 horas’ (1986), ‘Las cartas de Alou’ (1990), ‘Historias del Kronen’ (1994), ‘Secretos del corazón’ (1997), ‘Silencio roto’ (2001), ‘Escenario Móvil’ (2004) y ‘Obaba’ (2005). Todas ellas con gran repercusión mediática y buena acogida por parte de la crítica y del público. Un cine que, como ya hemos comentado, gira en torno a los sentimientos y se enfrenta en taquilla con el cine de castillos artificiales que no sólo nos llega desde los Estados Unidos. “Uno busca en el cine reflejar parte de esa realidad que estamos viviendo y que, de alguna manera, el cine sirva de puente y conocimiento humano, que sirva para mejorar nuestras relaciones y lograr un entendimiento cultural entre los diferentes pueblos. Con el cine que hago intento acercarme a ello. Si bien es cierto que hay muchas historias que me gustaría haber tratado o llevado al cine, pero se han quedado por el camino: la insumisión y la adaptación de una novela autobiográfica de Omar Cabezas, uno de los comandantes de la revolución sandinista… Pero todos los proyectos que finalmente he realizado son, en cierto modo, los que también he querido hacer”.

Finalmente, le preguntamos a Armendáriz cuáles son sus proyectos futuros más inmediatos. “De momento, afirma, estoy trabajando en terminar un guión de ficción. Pero, bueno, procuro no hablar de los proyectos hasta que ya están marcha, hasta que son una realidad, porque mientras tanto son sólo proyectos. En este sentido, no voy a adelantar mucho más.”

Su hermetismo al respecto nos obliga a cambiar de cuestión. Pasamos, pues, a hablar de uno de los temas estrella de Autozine, el cine digital y sus vericuetos, su promesa de futuro (si no empieza a ser ya presente)… Armendáriz ha rodado y exhibido su último documental, ‘Escenario móvil’, en formato digital. Además, en sus últimas películas, ‘Silencio roto’ y ‘Obaba’, el rodaje se hizo con 35 mm, aunque toda la postproducción se hizo en digital, incluso el talonaje y el tratamiento de la imagen, pero se exhibió en 35mm. Su opinión al respecto es sincera: “Creo que, poco a poco, el digital se irá imponiendo. El cine digital y toda la filmación digital facilitan que el valor de las historias prime sobre la calidad o la estética, aunque no tiene por qué estar reñido. Tal y como están evolucionando los sistemas de producción, creo que estamos asistiendo a un cambio fundamental en la forma en que se consumen las imágenes, hay cada vez más teléfonos móviles, internet, dvd´s portátiles… Vamos a asistir a grandes cambios y tanto el digital como todos los sistemas que conlleva, tanto de exhibición como de producción, serán los que predominen en un futuro inmediato y copen absolutamente todo el mercado”.

Hablamos de calidad y el cineasta se posiciona nuevamente: “El sistema digital ofrece grandes ventajas y una gran flexibilidad frente al 35 mm. Por un lado, abarata muchísimo los precios, reduce el equipo, no se necesitan las iluminaciones ni el conjunto de técnicos tan grande que conlleva el cine en 35 mm. En ese sentido, posibilita que se pueda hace un cine más cercano y más interesante en donde lo que cuenta es la historia, lo que uno quiere contar, y no la parafernalia que hay alrededor. Hay grandes ejemplos, no sólo de películas dignas, sino de películas maestras que se han hecho con muy bajo presupuesto. El valor de una película no está en el costo de la misma, sino en lo que cuenta y en la forma en que lo cuenta. Hoy en día hay grandes películas que nos hablan de realidades y que están hechas con muy poco dinero. Me refiero a películas como ‘Whisky’ (Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella) o ‘Azuloscurocasinegro’ (Daniel Sánchez Arévalo).”

Tras una entrevista que nos deja buen sabor de boca y algunos comentarios y preguntas más (ya sin grabadora o cámara que registre), dejamos atrás su productora no sin antes habernos echado nuevamente unas risas, haber intercambiado impresiones sobre el mundo del cine y haber conocido a una buena persona y a un buen director.  Su trabajo como cineasta es tan sincero y con tan buenas intenciones como el propio Armendáriz. Confirmado.

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MÁS INFO

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Canciones para un martes

MUSIC TO MY EARS…

Prinzhorn Dance School / Crack Jack Docker
Álbum “Prinzhorn Dance School”

Edward Sharpe and The Magnetic Zeros / Home
Álbum “Up From Below”

The Last Shadow Puppets / Standing Next To Me
Álbum “The Age Of The Understatement”

WhoMadeWho / Space For Rent
Álbum, “The Plot”

Royal Bangs / Handcuff Killa
Álbum “Let It Beep”

Como siempre, espero que disfruten de estos temazos tanto como yo (no se pierdan, hagan click sobre las canciones).

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PAUL NASCHY In Memoriam

Fotografía_  © Óscar L. Tejeda (2007)

Como saben, Paul Naschy, el “hombre lobo”, nos dejado hoy. TRISTE NOTICIA. Por ello, el próximo domingo, en la sección Domingo de Remember, recuperaré la entrevista que tuve el placer de hacerle en el Festival de Sitges 2007 para la revista Esquire.
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Domingo de remember_Joaquín Reyes

Fotografía_  © Óscar L. Tejeda (2008)


ENTREVISTA A JOAQUÍN REYES

Realizada por la que esto suscribe en julio de 2008
Publicada en Playboy (octubre_08)

Trabaja rodeado de amigos y no sabe lo que es el aburrimiento. Es una de las cabezas visibles (y destacadas) de “Muchachada Nui”, el programa de humor que otrora fuera “La hora chanante”. Se transforma en Richard cuando “Cámera Café” lo requiere y trabaja como ilustrador (Editorial SM, Rockdelux y Rolling Stone) y periodista de ficción (El País) cuando su agenda se lo permite. Está pensando en hacer una película con sus amigos y compañeros de curro, además de un cómic propio. ¿Alguien da más? Es Joaquín Reyes (Albacete, 1974).

Actualmente, el bufón más interesante del panorama humorístico, se encuentre en plena promoción del DVD de la primera temporada de “Muchachada Nui”, una edición especial limitada, numerada, con muchos extras y, sobre todo, mucho humor. No podemos resistirnos y le preguntamos. Un imaginativo e idílico hotel en pleno centro de Madrid nos sirve de contexto.

¿Qué recorrido hay entre tu licenciatura en Bellas Artes y tu faceta de humorista?

Terminé mi carrera y tenía claro que me quería dedicar al diseño gráfico y la ilustración. Me vine a Madrid y conseguí trabajo en una editorial. Más tarde, por un amigo que estaba en la Paramount Comedy empecé a hacer monólogos. Casualmente, Paramount estaba buscando gente nueva para hacer cosas de producción propia. Afortunadamente, yo estaba allí y empecé a hacer “La hora chanante”. Fue todo muy azaroso.

Entonces, ¿eres humorista sólo como resultado de una carambola cósmica?

Bueno, no soy una persona con una vocación clara hacia el mundo de la comedia o el espectáculo. Siempre he hecho el idiota, pero de una forma desinteresada. A mí lo que me gusta es dibujar, pero al final he terminado siendo un bufón. Cosa que, por otra parte, me encanta. Poder trabajar en esto, ganando dinero, con tus amigos y libertad… ¿Qué más se puede pedir?

Mucha gente empieza a dar relevancia a lo manchego, hablan de Pedro Almodóvar, Sara Montiel y Joaquín Reyes. ¿Cómo llevas el hecho de ser abanderado de una tierra?

Todos los que formamos parte de “Muchachada Nui” somos manchegos. Desde Ernesto Sevilla a Raúl Cimas, Julián López o yo mismo. Es una etiqueta que no nos molesta, es más, nos parece simpática. Nosotros, de hecho, hacemos proselitismo de nuestro mancheguismo. Desde nuestros inicios en “La hora chanante” usamos el acento manchego como un elemento más de la comedia y, con el tiempo, se ha convertido en una seña de identidad. La forma que tenemos de hablar en La Mancha es muy socarrona y divertida. Era algo que no se conocía en el resto de España.

Incluso palabras como “gambitero”, “caldofrán”, “regulero” o “tunante” se están incorporando al lenguaje habitual de la calle…

Algunas de estas palabras se utilizan habitualmente en mi tierra y otras las hemos incorporado de forma natural, nos hacían gracia y las decíamos. Por ejemplo, “tunante” lo oí por primera vez a un profesor de la facultad y “a cascoporro” se lo escuché a una profesora de animación que tuve en Murcia.

Se ha dicho en multitud de ocasiones que eres el John Cleese manchego. ¿Te sientes identificado con esta afirmación?

Hombre… ¡John Cleese es muy grande! Me parece una comparación exageradísima, aunque muy halagadora. Nosotros utilizamos el humor absurdo, tal y como lo hacen los Monty Python, y hay cosas que, directamente, copiamos de ellos. Comparar lo que hacemos con los Monty Python es como comparar a los Beatles con Hombres G (la última parte de la frase no es mía, sino de Ernesto Sevilla). Sin duda, lo bueno de vivir en un país pequeño es que resulta más fácil destacar.

¿Crees que la gente entiende vuestro sentido del humor?

Bueno, nosotros despertamos tanto amor como odio. Nuestros programas no entran de primera, hay bromas de lectura más inmediata, pero hay otras más absurdas que hacen sentir rechazo… Intentamos hacer cosas con libertad y cierta personalidad y eso hace que la gente se posicione. La indiferencia es el peor síntoma.

¿Crees que hay alguna diferencia entre el humor burdo y el humor inteligente?

En nuestro caso utilizamos los dos, desde humor escatológico (caca, culo, pedo, pis) a referencias algo más cultas. Creo que todo es bueno para hacer reír, tú te marcas los límites. El hecho de que abuses de una u otra opción es lo que te va a definir. Personalmente me divierte mucho el humor físico (pedos, caídas…), pero también incorporar guiños cinematográficos o cosas más minoritarias. Todo forma parte y es reflejo de nuestra personalidad.

¿Qué criterio sigues a la hora de seleccionar un personaje a caricaturizar?

Al principio eran personajes de los 80, pero en este caladero ya están todos los peces pescados. Ahora hemos ampliado el criterio de selección e incorporamos a aquellos personajes que tengan algo que contar, resulten llamativos, tengan una trayectoria y no estén muy de actualidad. Por todos siento mucho cariño. No soy nada despiadado con los personajes que interpreto. A mí, de todos modos, los personajes perdedores me hacen mucha gracia. Karpov no deja de ser un perdedor, aunque sea un gran maestro del ajedrez, porque siempre perdía ante Kasparov. Eso sí, yo no hago una imitación, sino una recreación de la imagen que yo tengo del personaje. Lo que yo hago es un distorsión, más que acercarme yo al personaje, los acerco a mí, a un manchego.

Todos recordamos la promo donde caricaturizabas a una baronesa Thyssen que emplazaba a los fans a dejar de ver el programa en Internet para que no se acabara “Muchachada Nui” por falta de audiencia en televisión. ¿Qué hay de cierto en ello?

Fue algo que se entendió como una llamada de auxilio, pero era sólo un guiño a Internet. Nos ve muchísima más gente en televisión. Ese San Benito lo heredamos de “La hora chanante”. En aquel entonces sí era verdad. De todos modos, es un programa que se presta a verlo en Internet, ya que lo puedes ver troceado. Incluso ahora, TVE, una vez emitido el programa, cuelga directamente todo el contenido en nuestra web. Internet es una herramienta de comunicación más, no puedes ir en contra.

Entonces, ¿hay futuro para “Muchachada Nui”?

¡Claro! Ya estamos preparando dos temporadas más. Hay chorradas para rato. Si seguimos así, nos vamos a convertir en funcionarios del humor. ¡Hemos pillado plaza fija!

¿Qué personajes están en la parrilla de salida?

Estoy pensando en hacer de Amy Winehouse. Aunque está muy de actualidad y eso me tira para atrás, tiene tanta fuerza como personaje que me resulta muy atractivo. También Camilo Sesto, porque ha tenido esa transformación física a lo largo de estos años y, además, tuvo su momento de gloria en los 70 con Jesucristo Superstar. Y muchos más.

¿Cuál sería tu “Testimonio” para Playboy?

Bueno, yo hice de Hugh Hefner para “La hora chanante”. He interpretado al más grande. Para Playboy ya he cumplido. ¿Ahora que más podría hacer, interpretar a una playmate?

D_Fest

A finales de junio (del 19 al 21) tuvo lugar D_fest, la primera edición de un festival organizado por DIMAD (Central de Diseño de Madrid) en Matadero Madrid. Esto no pasaría de anecdótico si no fuera porque mi compañera de radio, Mónica Caballero, y yo presentamos una instalación sonora. Mira:


La pieza resultante ha sido más descriptiva de lo que nos hubiera gustado (la próxima vez será más conceptual o más dramática), ya que recoge las declaraciones de algunos de los artistas participantes en el festival entre las que intercalamos música instrumental y algunos efectos sonoros con mano experta y algo de desparpajo. Todo siguiendo la estela de nuestro programa en Radio Círculo de Bellas Artes, Maldito Duende.


Nuria Cuesta, que al igual que Mónica trabaja en la revista El Duende, se hizo cargo (con un gusto fuera de toda duda) del diseño, no sólo por la galleta que puedes ver arriba, sino por el cartel, la animación y la carátula del CD que no pongo porque ya son muchas imágenes para una sola entrada.

Eso sí, te dejo la animación:

Ah, por cierto, también estuvo exponiendo sus fotografías Óscar L. Tejeda. Fotógrafo del que puedes ver, actualmente, una exposición sobre los 15 años del FIB en el Fotomatón Bar (Plaza del Conde de Toreno, al ladito de Plaza de España).

Todos hemos prometido seguir dando guerra, sólo nos falta tiempo y el tiempo dirá.