Crónica social

Annie Lennox muestra orgullosa su camiseta.
Sing
es el nombre de una canción que compuso la propia Annie para llamar la atención sobre la pandemia del SIDA (Campaña Sing, 2007).

Llevo unos días desaparecida del blog. A cambio, he llevado una gran actividad social.

He curioseado en las Jornadas sobre pantallas urbanas y espacio público que Medialab Prado ha organizado esta semana (tengo que preparar un artículo al respecto, por eso he ido a algo tan atípico en mi currículo vital); he estado en la entrega de premios de Save the Children (con imanes de prensa y público tan potentes como Annie Lennox, Julia Ormond y Claudia Cardinale a las que estuve encantada de ver tan de cerca, soy así de simple); he cenado a ciegas (antifaz y delantal de por medio) en la entrega de Premios Evolución de la revista El Duende (la que aquí firma fue parte del jurado) con la dulce sonoridad en directo de Boat Beam; fui a la fiesta de presentación de la nueva programación de Radio 3 que tuvo lugar en la Joy Eslava con grupos como Álex Ferreira (un poco soso para mi gusto), L.A. y Elastic Band (ambos interesantes) y el grupo sorpresa que ya no sorprende a nadie, más bien aburre y da pena, Nancys rubias con una Alaska en horas bajas convertida en mera acompañante; y ya, para terminar, ayer tarde me acerqué al Nómada Market, un gran mercado de diseñadores independientes y “manufactureros” cuya originalidad de producto deberían cuestionarse los implicados: ¿cómo es posible que casi todos los productos allí expuestos se parezcan tanto perteneciendo a diferentes diseñadores? Pese a ello, me parece una gran idea, un lugar brutal para llevarlo a cabo (Escaparate Atocha 24) y hubo público más que suficiente (Dj incluido). Según me comentaron, volverán a repetir evento en diciembre. Habrá que estar atento a su blog. Sólo espero, para bien de todos, diseñadores y potenciales compradores, que alguien repare en la pregunta que lanzo en esta entrada tan “acelerada” y rectifiquen.

Resumiendo, mucho movimiento esta semana, aunque también hubo lugar para el cine, una actividad, sin duda, más reposada:

Ser o no ser (1942) de Ernst Lubitsch, La Dolce Vita (1960) de Federico Fellini, District 9 (2009) de Neill Blomkamp y Katyn (2007) de Andrzej Wajda (en cines el 9 de octubre). Les hablaré de ello y mucho más en próximas ocasiones.

A estas alturas de la entrada muchos se preguntarán si tengo tiempo para el trabajo, ¿no?

p.d. para los curiosos:
LOS PREMIADOS DE LA REVISTA EL DUENDE

Natalia Mateo (interpretación actoral)
We Are Standard (música y creación sonora)
Eduardo Chapero-Jackson (creación audiovisual)
Santiago Morilla y Marlon de Azambuja ex aequo (arte urbano)
Jorge Mañes y Pablo Valbuena (diseño industrial/escultura/formas)
Marta Izquierdo (danza y performance)
Elvira Navarro (creación literaria)
Anjara (diseño de moda)
Novarama (tecnología, new media y videojuegos)
Matadero Madrid e Instituto de la Juventud (INJUVE) ex aequo (institución o empresa que más y mejor apoya a los artistas jóvenes). Recogieron el premio Pablo Berástegui, Coordinador de Matadero Madrid y Gabriel Alconchel Morales, Director General de INJUVE.

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Crónica blanca y Sánchez Dragó

Crónica blanca
Comentarles que por fin conseguí ver en vivo y en directo el trabajo de Llorenç Barber, el maestro campanero de origen valenciano. El teatro de La Abadía abrió sus puertas durante La noche en blanco para ofrecer un gran, aunque minimal, espectáculo. Apenas 10 campanas (no, no imaginen campanas tipo iglesia) suspendidas del techo con la ayuda de cuerdas, separadas las unas de las otras, se muestran en primer plano. Justo detrás, a una distancia prudente, lo que asemeja ser una estantería guarda-campanas.

Durante unos veinte minutos, aproximadamente, todo se muestra como un juego de luces y sombras de campanas y cuerdas que se proyectan en las paredes del teatro. No hay estridencias, sólo energía y repiqueteo de campanas. A veces, unos platillos rozan el suelo de la mano del maestro; otras, las campanas sobrevuelan las cabezas de las primeras filas del teatro. El aire, todo el espacio allí “enmarcado”, parece fluir en modo budista.

Sólo unos ignorantes que se creen, como Sánchez Dragó (vean su recién estrenado programa, Dragolandia, si aún lo dudan), los más listos de la tribu, comentan entre risas que ellos podrían haber hecho lo mismo en su casa, que “vaya tomadura de pelo”…

El arte, ese gran desconocido, provoca con mayor frecuencia de la deseada este tipo de reacciones. Mi cautela y mi ignorancia respecto al arte, por qué no decirlo, me lleva a poder afirmar que algo me gusta o no, pero me resulta imposible atestiguar si algo es bueno o malo. No soy experta en la materia. Sólo una gran aficionada. Muchos deberían asumir esto.

Sánchez Dragó y su Dragolandia
¿Qué les puedo decir? Me encantó ver a Mercedes Milá (icono de la televisión “basura” y poco santa de mi devoción, la verdad) vapulear con razones, más que con verbo, al gallito más listo de la corrala o eso cree él: Sánchez Dragó.

Ella fue la primera invitada en su, como comentaba, recién estrenado programa, Dragolandia (el ego de este buen hombre es cada día más inconmensurable). Un programa que arremetió durante sus primeros cinco minutos de vida contra la televisión como opio del pueblo y herramienta generadora de incultura (cosa con la que no estoy de acuerdo, la televisión en sí misma no es más que un medio a través del cual se comunica algo. De nosotros depende qué se comunique). Pues bien, dicho lo cual, ¿no es incoherente invitar a la Milá? Pues así lo vio ella e incluso afirmó que si lo llega a saber no acepta la invitación. ¡Con dos cojones! Me levanté del sofá y aplaudí enérgicamente a una mujer capaz de decir algo así.

Dragó perdía fuelle y razones por momentos, y su hija (sí, su hija forma parte del equipo, aunque no sepamos todavía el por qué de su presencia, salvo si es debida a su relación paterno-filial), llamándole constantemente “padre” le hizo flaco favor durante las pocas veces que intervino. En fin, un disparate que espero retiren de la parrilla televisiva de Telemadrid lo antes posible.

Como saben,
Dragó no tiene abuela, sólo dos gatos, a los que dice admirar, y a los que ilógicamente encierra durante la emisión de su programa bajo la mesa que le sirve de atrezo como si fueran monos de feria. Huy, me acabo de perder, no entiendo nada. Igual soy uno de esos ciudad-asnos a los que alude el “sabio”.

Políticas culturales

Imagino que a más de una y uno este vídeo, BIACS – PUAGS, le pondrá una sonrisa en la boca.

Copio y pego de Zemos98: “El videoclip fue creado como himno de la PRPC, la Plataforma de Reflexión sobre Políticas Culturales, con motivo de la celebración de la 2a Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla. Explica porqué ha sido criticada la Bienal.” Aspecto que puede generalizarse a la política aplicada en el resto de España, por supuesto.

El Teatro Romano

El castillo de Sagunto (Valencia) fue declarado Monumento Nacional en 1931, pero parece que fue construido en el S. I d.c. (si me equivoco con las fechas, que alguien me lo diga y lo cambio). Debido a la especial degradación de su teatro (declarado Monumento Nacional en 1896), fue sometido a un proceso de restauración y rehabilitación “especial”, que levantó más ampollas que unos zapatos de una talla menor a la debida. Sin duda, los arquitectos encargados de tal proceso, Giorgio Grass y Manuel Portac, se llenaron de gloria. Lo más patético del asunto podría haber sido el resultado obtenido, ya que aunque facilitaba la realización de espectáculos varios (Sagunt a escena), poco recordaba a sus orígenes (vean la foto).

Lo patético, continúo, es que según anunció El Mundo (y me informó mi amigo Alberto en la famosa cena de las cucarachas) hace apenas unos días, “La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha confirmado el plazo de dieciocho meses para que se ejecuten las obras de reversión del Teatro Romano de Sagunto dictadas en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) de abril de 2003. (…) Según dictaminó el auto del TSJCV de 2003, las obras consistirán en el levantamiento de las placas de mármol que se superponen a la anterior piedra de la cávea (gradas) del Teatro Romano de Sagunto, y en la demolición del muro de cierre de la escena hasta una altura de 1,20 metros, y la encargada de estas tareas será la Generalitat”. Y yo me pregunto, si cuando retiras una tirita te llevas detrás algún pelo e incluso alguna pielecilla, ¿retirar las placas de marmol no será llevarse detrás parte de ese Monumento Histórico? Ay, amigo, igual están más espabilados de lo que parecen y lo que quieren es revender los restos como si fueran parte del césped del Bernabeu. La reventa es lo que tiene.

Y es que no podemos obviar lo crítpico del arte. Tampoco debemos negar que la restauración fue más que comtemporánea (bochornosa) y, por lo tanto, se somete a los mismos formalismos post-modernos que Antoni Muntadas (padre del net.art español). A partir de aquí, por favor, si alguien ha entendido algo (sobre todo tú, Cristina) que me lo explique mandando un sms al 5465 y entrará en el sorteo de un BMW de alta gama.

P.D: otro día hablaremos sobre la independencia porteña

Quid pro quo


EL OJO ATÓMICO CIERRA (comunicado de El Ojo Atómico)

Tras cinco largos y apasionantes años de trabajo en la nave de la calle Mantuano, hemos decidido cerrar el local y emprender una nueva etapa del Ojo Atómico.

La hostilidad del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, una encubierta y la otra abierta, pero igual de implacables, y la ausencia de diálogo con el Ministerio de Cultura, nos empujan al cierre, al igual que a otros espacios independientes, desaparecidos en los últimos meses. Podríamos resistir, pero ya hemos entrado en una fase de desgaste, y creemos más prudente un cambio de estrategia que el enrocamiento en posturas insostenibles a medio plazo. Han ganado ellos, al menos esta batalla que se inició en 2002 con la apertura de 29 Enchufes. Por primera vez llegó a haber una escena alternativa de arte en Madrid, caracterizada sobre todo por el afán de apertura al exterior. Basta ver los programas que han realizado 29 Enchufes, Liquidación Total y el Ojo Atómico, entre otros, para constatar la internacionalización que hemos llegado a alcanzar, y que sólo puede tener continuidad en nuestros previsibles, o ya consumados, exilios.

No voy a disimular el mal sabor de boca que siento, porque seremos otra generación perdida, y como dije hace un año, para mí es la última. Mi edad, 45, y mis aspiraciones me empujan a centrarme en proyectos más institucionales, donde pueda disponer de los recursos que hasta ahora no he tenido. Dejamos atrás un excelente trabajo que ya está siendo olvidado. Hace una semana oía decir a un conocido historiador de arte que la escena de arte político de Madrid acabó en 2001. ¿Debo responder algo? ¿Explicar a estas alturas qué es arte y qué es política? ¡Qué nos olviden! Madrid no parece necesitar arte, sino obras públicas, munipas y olimpiadas.

Uno de nuestros objetivos fracasados en esta etapa ha sido conseguir un marco legal de apoyo a la creación en Madrid. En el frustrado Manifiesto de los Agentes Artísticos de Madrid (www.ojoatomico.com/comunicados/documento4.html) describimos con todo detalle la situación que viven los creadores y los gestores independientes de esta ciudad. El texto era tan acertado que una esbirra de Carlos Baztán me llamó al móvil para pedirme que no publicaramos más manifiestos. si es que queríamos mantener el “diálogo”. Fue ese el día que decidí, personalmente, tirar la toalla, y renunciar a un “diálogo” imposible. Y de la CAM para qué hablar; yo, por eso del quid pro quo, les he puesto en mi lista negra. Es significatico que sólo AVAM y la Unión escribiesen un texto de apoyo a nuestra pretensión básica, un marco legal que regule el apoyo al arte con dinero público, y que tanto ADACE como el Consejo de la Crítica ni se dignasen a contestar. Quizás pensaron que esto es mezclar arte con política, o, como me dijo una “aprender a conformarnos”.

Es todavía más lamentable que hoy, como en 1991, cuando abrí mi primera sala de exposiciones, el único lugar de Madrid adonde un artista puede dirigirse para empezar una carrera coherente sea la terminal de salidas internacionales de Barajas. Pero ahora el mundo es mucho más pequeño, y nada puede ocultar el ridículo de sus políticas culturales, de las noches en blanco, los mataderos, los madriles abiertos, los homenajes a la movida y de tantos centros de arte desorientados, sin contenidos y ahítos de buen rollito parroquial.

Nosotros cerramos, contentos de lo mucho que hemos podido dar, y de lo mucho que hemos recibido. Gracias a los que de una u otra manera habéis estado con nosotros y a los artistas que desinteresadamente han venido de diferentes partes del mundo a colaborar con este proyecto.

El viernes 21 consumamos el cierre, a partir de las 20 horas. Os invitamos a participar en una acción con Javier Pérez Aranda, que transformará en un mueble la conocida instalación que ha ocupado el altillo durante los últimos años, para después depositarla en los lugares indicados por el ayuntamiento para tal fin, y aprovechando que el 21 es el día designado para esto en Prosperidad. Regalaremos lo que nos sobre, pero no habrá bar, así que el que quiera puede traerse su propia bebida (bueno, nos quedan unas cajas de tequila). Se recomienda ropa de abrigo.

http://www.ojoatomico.com/

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El Ojo Atómico
ANTIMUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO
C/. Mantuano 25, local
28002 Madrid
tel: 91 415 22 91