Jordi Costa y The Wire / De series / 2º capítulo

The Wire

Apuntes al natural tomados en el Taller de Jordi Costa sobre nueva ficción televisiva. Segundo capítulo (2ª clase) de The Wire perteneciente al serial 2.0 que me he propuesto hacer con cada una de las clases del susodicho.

BALTIMORE COMO EJE CENTRAL DE LA TRAMA

En un mismo Baltimore (localización sempiterna de la serie) pueden encontrarse dos ficciones diferentes: David Simon y Ed Burns (realidad ficcionada, pesimista) vs John Waters (gamberrada pintoresca, optimista).

No obstante, fue tras la emisión de The Wire (5 temporadas, 5 grandes temas-problema) cuando el Ayuntamiento de Baltimore se vio obligado a llevar a cabo una campaña de limpieza, criticando la imagen de ciudad conflictiva que se daba en la serie: la ciudad como ente enfermo se refleja en todos los estamentos de la sociedad (política, educación, prensa, proletariado…). Es más, en ella, lo más parecido a un héroe es McNulty (tiene otra visión, otra moral): un personaje disfuncional, un outsider que se define por cuatro espacios, a cada cual menos heroico:

  • oficina: comisaría.
  • barra de bar: siempre borracho.
  • portal (puerta de las casas de diferentes mujeres): súplica decadente de sexo afterhours.
  • descampado, intemperie: mantenimiento de la afición etílica. Sigue leyendo

Jordi Costa y The Wire / De series

Retomamos el serial abandonado por razones ajenas a mi voluntad (más bien, por falta de tiempo) con The Wire. Como siempre, todos los comentarios e ideas que recojo aquí a modo de serial 2.0 surgen del Taller de nueva ficción televisiva que está impartiendo Jordi Costa en la Escuela de de Escritores.

A todos aquellos que no han visto la serie o dudan de sus bondades, les dejo ya, para ir abriendo boca, una de las muchas piezas maestras que pueden disfrutar a lo largo de sus cinco temporadas:

Maravillosa escena: casi sin palabras. Sólo Fuck!

The Wire es una serie que retrata el Baltimore menos políticamente correcto, donde fuerzas policiales, narcotraficantes de gran y pequeño pelaje, proletarios (estibadores, en este caso), políticos y centros educativos se dan la mano en una suerte de novela total por entregas (5 temporadas) deudora de BalzacDickens. Sin embargo, The Wire tampoco es el Baltimore que hemos visto de la mano de John Waters, uno de sus habitantes más ilustres, en Hairspray o Pink Flamingos: el Baltimore freak, la contracultura.

David Simon (periodista de The Baltimore Sun) y Ed Burns (antiguo detective de la policía de Baltimore y profesor de instituto), artífices de la serie y también oriundos de la ciudad, se decantan por el retrato veraz de una sociedad desnortada por cuyos poros emerge con naturalidad la violencia, la deslealtad, el trapicheo y la ausencia total de valores.

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Courtesy David Simon

 

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